El laberinto intertextual de Carmen Martin Gaite
by Nuria Cruz-Camara
University of Tennessee
El diálogo intertextual de Carmen Martín Gaite (1925-2000) con obras literarias, movimientos artísticos y discursos sociales e ideológicos recorre y estructura toda su obra narrativa desde la aparición de El cuarto de atrás en 1978. Tras un lapso de catorce años sin publicar ninguna novela, aunque sí varios ensayos y cuentos infantiles, en la década de los noventa Martín Gaite da a la estampa Nubosidad variable (1992), La Reina de las Nieves (1994), Lo raro es vivir (1996) e Irse de casa (1998).
El laberinto intertextual de Carmen Martín Gaite es el primer libro que aborda de una manera sistemática el tema de la intertextualidad en sus novelas de los noventa. El complejo laberinto de referencias literarias y culturales requiere un análisis pormenorizado que desvele la función y las implicaciones de los numerosos intertextos, que incluyen movimientos artísticos y literarios (el romanticismo), géneros literarios (la novela rosa, el quest romance y los cuentos infantiles) y discursos socio-culturales (el psicoanálisis, la movida y la maternidad). En su mayor parte, éstos son reelaborados desde una perspectiva feminista, ya que Martín Gaite se apropia de textos patriarcales que revisita y transforma en fuente de liberación y poder para sus protagonistas femeninas. Este recurso a la intertextualidad es una estrategia narrativa común en numerosas escritoras del siglo XX, tanto en España como fuera de ella. Este estudio es una importante contribución a este campo al desenmarañar la sofisticada red de referencias intertextuales y los mecanismos con los que Martín Gaite lleva a cabo su subversión.
Por otra parte, la intertextualidad en estas obras abarca no sólo cuestiones de género sexual, sino también de género literario, puesto que se adoptan la estructura y los motivos del quest romance, modalidad con la que la autora lleva a cabo una crítica de ciertos valores de la sociedad contemporánea española y, en general, de las sociedades occidentales inmersas en la así llamada posmodernidad; asimismo, el romance le sirve para canalizar el impulso de supervivencia y redención común a todas estas novelas. Además, el concepto de intertextualidad mismo funciona como una amplia metáfora, ya que el constante entrelazamiento de diversos textos literarios y culturales es también una imagen de su visión de la identidad individual como un continuo proceso de construcción interpersonal. Así, la intertextualidad se constituye en una fuerza liberadora en cuanto que permite a los personajes una revisión y transformación de sus propios textos personales.